Al inicio de nuestra labor en el primer día frente al grupo, contábamos con el conocimiento necesario pero no con las herramientas para enfrentarnos a las dificultades por ejemplo que actividades son adecuadas y como relacionarlas con el tema, utilizamos entonces el ensayo y error, es decir al carecemos de técnicas, estrategias o habilidades para la generación y transmisión del conocimiento que permitan una buena interacción con los alumnos,
Ciertamente el proceso de enseñanza puede provocarnos ansiedad o dejarnos un buen sabor de boca, y esto depende precisamente de que estrategias empleamos en nuestra labor diaria, de la comunicación, y de la convivencia entre los docentes y los alumnos.
La experiencia permite reconocer nuestras debilidades y fortalezas, es necesario entonces analizar nuestra labor como docentes observar los hechos pasados para mejorar y aplicarlo en lo presente.
Considero que verdaderamente en la escuela no solo existe la generación del conocimiento por nuestra parte, la convivencia diaria con los alumnos, el conocer su entorno, sus pensamientos y sus conocimientos, nos permitirá observar nuestra labor desde otra perspectiva, enriqueciendo nuestro conocimiento, generando así un aprendizaje en ambos sentidos.
Lo anterior junto con otros elementos resaltará lo que realmente es importante, que el alumno comprenda y relacione lo aprendido en la escuela con su realidad, lo cual promoverá el interés del alumno hacia su entorno, permitiendo una mejor comprensión e interacción dentro del aula.
¿Como podemos lograr este objetivo? Planeando las actividades y que estas se enfoquen en el significado e importancia de los contenidos, es decir hacernos preguntas como: ¿Cómo utilizar este nuevo conocimiento, ¿Que competencias desarrollara el alumno? ¿De qué forma interviene en su ambiente? ¿Cómo relacionarlo con sus experiencias diarias?, entonces estos aspectos relevantes en el desempeño de nuestra labor renovarán nuestras acciones dentro del aula, además de despertar el interés y la curiosidad en el alumno hacia la asignatura. No hay que olvidar que la tecnología avanza por lo tanto no debemos quedar obsoletos.
Elaborar tu propia identidad profesional implica un cambio en nuestro pensamiento o preconcepción acerca de cómo ser docentes “descubrir en que consiste ser profesor”, ya señalamos que nadie nos enseña como ser maestro ni que acciones tomar pero esto se logra a través de nuestra experiencia frente al grupo, planeando cada una de las actividades en base a observaciones y correcciones, además de establecer cual es nuestro papel como profesor y no como estudiante, es decir cambiar el enfoque de nuestra especialidad.
La labor docente no inicia y termina en el aula como algunos suelen pensar, requiere una planeación estar al servicio del aprendizaje de los alumnos, dominar técnicas básicas de comunicación, encontrar una forma de organizar a la clase para que trabaje con un orden productivo, adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de conocimientos de los alumnos, y adecuar su enfoque de los conocimientos para hacerlos asequibles a su grupo de clase.
Sin embargo como comentamos en el foro anterior el observar el desempeño de nuestros alumnos en sus actividades, el formar alumnos competentes que sepan como hacer frente a la sociedad hace que nuestra labor y esfuerzo sea recompensada.
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De acuerdo con usted, nadie nos enseña a ser profesores, aprendemos de nuestras experiencias. Sólo que debemos de estar atentos para no cometer los mismos errores, hay reconocerlos y superarnos día con día.
ResponderEliminarSaludos.